jueves, 16 de agosto de 2012

Capítulo 1

Aquellos ojos negros se posaron en la silueta de su reflejo en el agua. A un costado del río la compañía de las aves parecía ser más ruidosa que de costumbre. Entre melancólicos pensamientos la noche comenzaba a acercarse a su piel, nada comparable a la tortuosa espera de un mínimo rastro de humanidad a su alrededor, o lo que fuera peor, en sí mismo. Sus manos comenzaban a sentir el efecto de soportar por tantas horas el peso de su cabeza. Su esperanza enfocada en el otro lado del río. La espera del reloj apuntaba al futuro, lo desconocido y anhelado le impedía mirar al pasado, su melancolía sólo se resumía al recuerda de una vida fácil. Sus sentidos se agudizaban y el sabor del té que lo acompañaba poco a poco comenzaba a adormecerle la lengua. Un pequeño diálogo hipotético con un gato que parecía más esperanzado aun le hizo cuestionar su estado mental. Había estado la noche anterior bebiendo vodka hasta caer de la anestesia que el licor le brindaba. No había razones para llorar en su mundo, la idea de encontrarse con algo que le ilusionara dentro de tanta estupidez se había desvanecido con el pasar de las horas y los últimos años de su vida. La imagen de la única mujer capaz de quitarle la respiración volvía a su mente una y  otra vez, más su cobardía le recordaba lo sucedido y le traía al cuerpo aquel ardor en su pecho que tan extraño le parecía.

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